
Llevo años convencido de que la política municipal, por más cercana y concreta que parezca, necesita también profundidad. No basta con gestionar bien el día a día de un distrito; hace falta pensar el porqué de lo que hacemos. Por eso dedico buena parte de mi tiempo a leer y discutir con otros sobre filosofía política y a participar en espacios como Federalistes d’Esquerres, donde intentamos imaginar qué significa el federalismo como proyecto político real, no solo como fórmula constitucional.
Formo parte de Federalistes d’Esquerres, una asociación desde la que trabajamos para que el federalismo deje de ser una palabra incómoda o mal entendida en el debate público catalán y español, y se convierta en lo que creo que debería ser: un proyecto de convivencia basado en el reconocimiento mutuo, el autogobierno compartido y la lealtad institucional entre partes que se necesitan. Desde ahí impulsamos espacios de reflexión como el ciclo “Pensar en Federal”, donde intentamos que estas ideas bajen del plano teórico a la conversación real sobre cómo queremos organizarnos colectivamente.
Este blog nace de esa tensión entre lo concreto y lo abstracto. Aquí escribo sobre la gestión municipal desde dentro, sobre los debates que atraviesa la socialdemocracia catalana y española, y también sobre las ideas que —creo— deberían informar nuestras decisiones políticas del día a día. No busco dar lecciones; busco pensar en voz alta, con la misma honestidad con la que un ingeniero revisa un plano antes de construir.
Barcelona, y en particular l’Eixample, es el lugar desde donde escribo. Pero las preguntas que me interesan —qué es la justicia, cómo se construye comunidad en una época líquida, qué papel debe jugar lo público— no tienen fronteras de distrito.
Gracias por leer.